Una foto en la puerta
Tomada en el momento de entregar desde el teléfono del chofer, guardada en el historial permanente del paquete con quién la tomó y cuándo.
Rastreo y prueba de entrega
Una liga de rastreo al recibir, una página pública que se actualiza sola y una foto con punto GPS en la puerta. Eso cubre los dos lados de la llamada que estás tratando de evitar.
Dos cosas se comen la línea telefónica de una paquetería. La gente preguntando dónde va su caja, y la gente diciendo que una caja nunca llegó. Esta página es sobre las dos.
La primera empieza en la recepción. Cuando recibes la caja, un toque le manda al cliente su confirmación por WhatsApp con el número de rastreo, lo que traía, el total, el saldo que queda y una liga. De ahí en adelante la sigue desde una página pública en su navegador o en la app separada de rastreo. Ninguna necesita cuenta, las dos funcionan en español o inglés y el rastreo se actualiza conforme el viaje sale, cruza y llega.
Quien consulta seguido puede guardar accesos públicos en su propio dispositivo, separar envíos activos y terminados, y buscar por código o destino. Al abrir un acceso se consulta el estado más reciente. Para compartir hay opciones de enviar o copiar el enlace.
El rastreo viene en todos los planes. Los códigos de rastreo, las etiquetas QR, las confirmaciones por WhatsApp, la página pública de rastreo y el rastreo en la app vienen en todos sin costo extra. Lo que agrega Vitrina es la tarjeta Enviado con en cada una de esas pantallas de rastreo, con tu nombre, tu próxima parada y un botón a tu página, así quien sigue una caja tuya sabe dónde encontrarte para la siguiente.
La segunda es la prueba de entrega. En la puerta el chofer toma una foto y la app captura el punto GPS donde se tomó, las dos con fecha, hora y el nombre del chofer guardadas para siempre en el historial del paquete. Después, cuando alguien insiste en que no llegó nada, imprimes un comprobante tamaño carta con la foto, la hora, el chofer y las coordenadas. Ese es el documento que de verdad te pide una aseguradora o un cliente que reclama, y con un mensaje se acaban casi todas esas pláticas.
Tú decides cuánto de eso ve el cliente. Un solo interruptor dice si la foto de la entrega aparece en la página pública de rastreo. Las coordenadas GPS no aparecen nunca, en ninguna configuración, porque esa es tu evidencia y no un registro público de dónde vive alguien.
También, el chofer puede abrir WhatsApp con el destinatario desde la parada antes de llegar, lo que baja mucho las vueltas donde nadie sale a abrir. Entre la confirmación al recibir, la página de rastreo en medio y la foto al final, al cliente se le avisa tres veces sin que nadie marque un teléfono.

El código de rastreo va impreso como QR en la etiqueta y se manda por WhatsApp con una liga, así que lo tiene antes de salir del mostrador.
Conforme el viaje sale, cruza y llega, la página pública avanza con él por dieciocho etapas rastreadas. Nadie tiene que mandar un aviso.
Desde la parada, el chofer abre WhatsApp con el destinatario con un toque para ver si hay alguien.
Se capturan foto y punto GPS al entregar y quedan en el historial del paquete con la hora y el nombre del chofer.
Tomada en el momento de entregar desde el teléfono del chofer, guardada en el historial permanente del paquete con quién la tomó y cuándo.
Dónde se tomó la foto, registrado junto con ella. Se queda dentro del negocio y nunca sale en una página pública.
Un comprobante de entrega tamaño carta con la foto, la hora, el chofer y las coordenadas, para aseguradoras y para reclamos.
No. Abren la liga de rastreo en el navegador que ya trae su teléfono y ven el estatus y el historial, en español o inglés, sin instalar nada y sin iniciar sesión. La app separada de rastreo es opcional para quien quiera tener sus paquetes en un solo lugar, y tampoco pide cuenta. El mismo código va impreso como QR en la etiqueta, así que escanear el pegote de la caja abre la misma página.
Sí. Los códigos de rastreo, las etiquetas QR, las confirmaciones por WhatsApp, la página pública de rastreo y el rastreo en la app de Paquetería Ya vienen en todos los planes, y nada de eso depende de Vitrina. Vitrina es el complemento que pone la tarjeta Enviado con en esas pantallas de rastreo, con tu nombre, tu próxima parada y una liga a tu página.
Al dejar la caja, con un toque. La app manda un WhatsApp con el número de rastreo, el contenido, el total, el saldo que queda y la liga, en español o inglés. También se van con un recibo impreso que trae el código QR, así lo tienen por dos lados.
Una foto tomada en el momento de entregar y la ubicación GPS donde se capturó, las dos con fecha y hora en el historial permanente del paquete junto con quién la entregó. Puedes imprimir un comprobante tamaño carta con la foto, la hora, el chofer y las coordenadas cuando alguien te pida el papel.
Eso lo decides tú, con un interruptor para toda la empresa. Si lo prendes, la foto aparece en la página pública de rastreo, lo que quita casi todas las dudas antes de que alguien llame. Las coordenadas GPS no salen ahí en ninguna configuración, porque son evidencia tuya y no información para la calle.
Las fotos se quedan con el paquete el tiempo que sirven para un reclamo y después se limpian en automático, y los viajes cerrados se archivan con sus fotos por una cantidad de años que depende de tu plan. También hay una pantalla para liberar espacio donde ves qué almacenamiento estás usando y borras lo que ya no ocupas.
La demo tiene entregas ya cerradas con sus fotos, así que puedes ver exactamente qué ve el cliente y qué se queda adentro.
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